Abigail tiene una familia, 3 meses después de su muerte.

La adopción póstuma es algo de lo que nunca había oído, ni siquiera sabía que existía. Pero me encontré un artículo en el que mencionan su rareza y al tiempo cuentan una historia llena de amor que acá les dejo.

Linda Znachko ha reclamado 24 infantes fallecidos y los ha enterrado a través de su ministerio llamado “Él conoce tu nombre”. En febrero, ella fue localizada por una bebé como ninguna. La bebé tenía un crítico estado de salud y estaba destinada a morir. 

Tres meses después de que se reunieran con la bebé y la acompañaran en las últimas decisiones de la vida, Linda y su esposo Steve hicieron algo que no había hecho antes con ninguno otro: se hicieron sus padres. 

El viernes en la mañana, a través de una corta videoconferencia por Zoom, un juez de Hamilton County concedió la adopción de Abigail. 

Aunque la adopción finalizó esta semana, la decisión fue fechada 7 de febrero de acuerdo con los documentos de la Corte, “a fin de que la bebé tuviera unos padres para siempre”, antes de su fallecimiento.” 

Para los extraños, la adopción es simbólica pero tiene un gran significado para Linda y Steve. Los certificados de nacimiento y muerte de Abigail serán corregidos incluyendo a sus padres porque, Abigail es su hija. 

“Esto cambia la narrativa de su vida.” Dijo Steve. “Es lo que sentimos como sus padres, es ese deseo de hacerle saber a ella y al mundo, que esta bebé fue deseada, amada y reclamada.” 

La corta y hermosa vida de Abigail 

Abigail nació en el Hospital de Indianápolis en la mañana del 1º de febrero de una mujer que admitió consumir drogas de forma sistemática durante su embarazo. Abigail pesaba 5 libras (2.268 kl) y medía 18,5 pulgadas (46 cm aprox). La bebé dio positivo en heroína y metanfetamina, y pasados algunos minutos de su nacimiento fue conectada a un ventilador por lo que los doctores pronto supieron que no sobreviviría. 

Los registros médicos compartidos con IndyStar (el diario que publica el artículo) indican que la niña tenía un daño en el cerebro que comprometía las funciones automáticas como respirar, mover la cara y los ojos, así como la coordinación de movimientos, la visión, la audición y la comunicación entre el cerebro y la espina dorsal. 

Su madre biológica decidió ponerla en adopción al momento del nacimiento, y ante la dificultad de ubicarla, buscaron a Linda de quien ya conocían su vocación, esperando que ella se convirtiera en guardián legal de la bebé. 

Linda y Steve Kirsh se reunieron con la bebé y el equipo médico del Riley Hospital for Children, donde era obvio que no había nada que hacer por la pequeña Abigail. Después de 24 horas y completamente enamorados de la bebé, Linda tomó la decisión de finalizar el soporte de vida. Ella y Steve estuvieron la tarde del 8 de febrero junto a Abigail, la contemplaron, mecieron, le cantaron y leyeron. Después, tan rápido como llegó a sus vida, Abigail se fue. 

Abigail fue enterrada en el Cementario de Washington Park East en un lugar llamado “babyland”, el 15 de febrero, 2020. 

Padres para siempre 

A Linda y Steve no se les había ocurrido que ellos pudieran convertirse en los padres de Abigail ya fallecida. Las adopciones póstumas son muy raras, dijo el abogado Grant Kirsh, quien revisó el proceso de adopción de Abigail después que su papá organizara los documentos para la adopción. No hay antecedentes como este, por lo que hay que presentar al juez un caso con el que pueda decidir y conceder la adopción. 

En el caso de Abigail, la madre biológica había dado su consentimiento para adoptar y tampoco había un padre, no al nacimiento ni a la solicitud de adopción. Todo esto se sumaba a la vocación de Linda, dijo Kirsh. “Linda tiene esa vocación de no dejar a ningún bebé atrás, y una adopción post mortem es exactamente eso, es darle padres a un bebé.” 

Mientras se preparaba el papeleo, Linda y Steve decidieron ponerle un segundo nombre a la bebé, Elisa que significa, “Promesa de Dios.”

El viernes en la mañana, un grupo compuesto por la familia y amigos de Linda y Steve entraron a la sesión de Zoom para acompañarlos en su audiencia con el Magistrado de la Corte de Hamilton County en la que le contaron sobre la corta vida de Abigail y su deseo de adoptarla. Pronto, todos celebraban desde sus casas en Indianapolis, New York y Tennesse. 

“Ella es parte de lo que somos.” Dijo Linda a IndyStar antes de la audiencia. “No hay duda al respecto.”

Su historia sigue floreciendo 

Abigail está en todas partes. Su cobija del hospital, rosada con elefantes blancos sigue en su habitación. Linda y Steve tienen moldes de sus pies y manos. El dolor persiste pero hay belleza en él. 

Steve recuerda un sermón de su hijo pastor en la Iglesia Comunitaria de Antioch que hablaba de vivir en dolor. En cambio de hacerlo desaparecer, debían predicarlo. Sobre el dolor de Abigail dijo Steve, “Su dolor está en nuestras vidas, y hemos cambiado para siempre.” 

En febrero, cuando Linda estaba tambaleándose por la pérdida y preparándose para el funeral, dijo que está segura de que seguirá encontrando formas en las que Abigail impactará su vida. Ella fue adoptada y su historia no termina acá. 

“Yo sé que está ahí, y me seguiré encontrando a Abigail floreciendo.” Dijo Linda. “No solo en la memoria de quienes impacto con su vida, sino, todo lo que esto significa.” 

Abigail fue el bebé 22 que Linda reclamó y desde entonces ha habido dos más. Addaleigh y Zakhari, quienes nacieron en marzo y fueron enterrados en abril, sus vidas fueron celebradas en una pequeña ceremonia.    

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