Este libro se llama “Clara y su sombra”. Está escrito por Elisenda Pascual i Marti y es un cuento de niños que relata cómo se siente Clara por una sombra que la persigue y que
aunque conocida, cercana y aparentemente protectora, la lastima y daña. Es un libro para niños pero su aproximación debe hacerse en compañía de un adulto.

No me canso de repetir que los niños son los sujetos de especial protección por excelencia en el mundo, también repito y repito que eso se debe a que los niños por su edad no tienen la capacidad de sobrevivir solos o sin ayuda de adultos. 1

La especial protección parece obvia pero la realidad dista mucho del deber ser. No quiero hacer una referencia llena de tristes estadísticas sobre el maltrato infantil y la violencia intrafamiliar, sino invitarlos a leer este cuento que ayuda a prevenir e identificar el abuso
sexual infantil.
Esa distancia entre el ser y el deber ser ha generado conciencia en el mundo entero y por
eso los países del globo han resuelto acoger la Convención de los Derechos del Niño de
1989.

Según la Convención, los niños deben ser protegidos ante cualquier forma de agresión o violencia con independencia de quien la genere, pero en especial, la que proviene de
padres y cuidadores. Para esto, la norma establece 2 , “Los niños, las niñas y los adolescentes tienen derecho a ser protegidos contra todas las acciones o conductas que

causen muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico. En especial, tienen derecho
a la protección contra el maltrato y los abusos de toda índole por parte de sus padres, de sus representantes legales, de las personas responsables de su cuidado y de los miembros
de su grupo familiar, escolar y comunitario.”

Para garantizar ese propósito, la misma Convención establece medidas preventivas y correctivas, invitando a los países partes a que expidan las normas de todas las disciplinas
necesarias, para proteger a los menores contra “toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo”.

Sin duda, Colombia tiene las normas que cumplen el cometido impuesto por la ONU en la Convención y se hacen esfuerzos para asegurar que cada niño viva y crezca en un hogar
sano que le brinde herramientas para ser un adulto feliz y conseguir su desarrollo pleno.

Ahora, todo lo que tiene que ver con cuidado y protección de niños parte de su núcleo primario, básico y fundamental que es: la familia. Es ahí donde el niño vive, construye y
replica lo que será su vida adulta. Por eso, la importancia de que viva experiencias positivas que le permitan ser una buena persona para si mismo, su familia y la sociedad.

De otra parte, una de las categorías de abuso más agresivas y dolorosas es el abuso sexual infantil que para los niños es muy difícil de entender y procesar. Aunque se puede pensar
que es un tema exclusivo de los psicólogos y juristas, éstos solo ven la temática cuando ya es un delito, y por ende, ya ha ocurrido; lo cierto es que debíamos tenerlo como tema de
conversación, por lo menos con nuestros hijos, pues tratarlo podría evitar su ocurrencia o repetición.

Por eso me atrevo a recomendar este cuento que me encantó y que ayuda a padres y cuidadores a prevenir y detectar este tipo de abuso en niños. El libro abre una puerta al tema y da a entender a los niños que puede que compartan alguna situación con Clara, o que pueden hablar de esas “sombras” con un adulto de su confianza.

Temas a tener en cuenta:

  • Hay situaciones que no son sanas y punto; por lo que es ideal que los niños puedan
    reconocer los eventos de fuerza, presión o engaño como situaciones no sanas.
  • El acto sexual abusivo es generado por una persona mayor que por su edad puede
    ser visto como autoridad, y por tanto, con algún nivel de coerción sobre el niño.
    Ese abusador generalmente es familiar o conocido.
  • La sexualidad hace parte de nuestra órbita más privada, y por tanto, no se habla de
    ella con apertura haciendo más difícil conocer e identificar los casos.
  • Contar lo ocurrido produce miedo y a veces no es claro identificar si se trata de conductas no sanas por venir de una persona familiar o conocida que en principio está para cuidar y proteger.

Buen cuento para este mes de abril considerado en muchos países como el mes de Prevención del Abuso Infantil.

  1. ARTÍCULO 39. OBLIGACIONES DE LA FAMILIA. La familia tendrá la obligación de promover la igualdad de derechos, el afecto, la solidaridad y el respeto recíproco entre todos sus integrantes. Cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad y debe ser sancionada. Son obligaciones de la familia para garantizar los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes: Protegerles contra cualquier acto que amenace o vulnere su vida, su dignidad y su integridad personal. (…) 9. Abstenerse de realizar todo acto y conducta que implique maltrato físico, sexual o psicológico, y asistir a los centros de orientación y tratamiento cuando sea requerida.
  2. Artículo 18. Convención Derechos del Niño
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