Cuando es buen momento para hablar con tu hijo de la adopción: Siempre

Desde siempre hemos conversado con nuestros hijos sobre su adopción. En principio solo mencionábamos que estuvieron en la barriga de una mujer que con amor y valentía les había dado la vida, y por tanto, no estuvieron en mi barriga. Creo que también mencionamos que mi barriga estaba “dañada”; cosa que hoy es completamente irrelevante.

También les contamos que una vez nacieron fueron llevados a una institución donde los cuidaron y protegieron hasta que los tuvimos con nosotros. Digamos que la historia es básicamente esa y así nos fuimos hasta los 9 años de nuestra hija mayor -con algunos momentos de aclaraciones que son recurrentes cuando son niños-.

Si, los momentos de aclaración son recurrentes. En nuestro caso han surgido unas teorías que tienen más recovecos que un “corn maze”. Un día nuestra hija repasando su historia nos dijo que cuando habíamos ido a llevarla a la institución y cuando habíamos vuelto por ella. Perdón? Volvamos a comenzar. “Tu estuviste en la barriga de una señora que te dio la vida y cuando naciste te llevaron a la institución donde te cuidaron hasta cuando nosotros fuimos por ti.” Esa historia se repite muchísimas veces y seguramente cada vez tendrá más elementos pero la estructura básica se mantiene.

Hoy en día es un tema natural y normal de conversación con ellos. No hablamos de esto todos los días porque no hay necesidad. A veces lo hacemos toda una semana y otras veces pasan días, semanas y hasta meses que no hablamos nada de la adopción. Lo cierto es que la habitualidad y profundidad de la conversación depende de los niños, por lo que es bueno dejar que las cosas vayan a su ritmo.

Debo admitir que algunas preguntas me dejan sin palabras, y debo procesar y pensar bien antes de dar respuesta; en todo caso, es mejor hacerlo y no esperar que se documenten solos o que otras personas les den respuesta sin conocer bien ni su historia ni la adopción. En esos casos pienso, si me pongo así por una pregunta como por ejemplo: mamá y tu sabes por qué mi otra mamá me regaló ?[1]. Qué pasaría si tuviera que contarle, por primera vez, a sus 10 años de edad, que es adoptada. Cómo se sentiría? Qué pasaría por su cabeza? He oído historias de esas con desenlaces tristes y dolorosos. Mi experiencia ha sido bastante gratificante y amable con todos. Por eso, me atrevo a recomendarla![2] Contar “desde siempre” simplifica, da transparencia y confianza a la relación.


[1] Esa pregunta hay que abrirla en dos -por lo menos-. Primero, tenemos una mamá que es quien nos ha criado, cuidado y amado. La señora que te dio la vida es muy importante pero solo tienes una mamá. La segunda parte es, esa señora que te dio la vida también te quiso dar la oportunidad de tener un futuro mejor por diversas razones que pueden ser de edad, sociales, económicas, salud. Cuando tengas edad suficiente para conocer y comprender esa situación te acompañaremos a encontrar esas respuestas.

[2] Debo aclarar que esta es mi historia y que no tengo una para hijos mayores que han vivido situaciones traumáticas.

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